domingo, 1 de junio de 2008




«¿Qué soy a los ojos de la mayoría de la gente? Un don nadie, un tipo excéntrico o desagradable, alguien que no tiene posición en la sociedad y nunca la tendrá, lo más bajo de lo bajo. Bien, entonces, incluso aunque eso sea cierto, me gustaría algún día mostrar mediante mi trabajo lo que un excéntrico, lo que un don nadie, tiene dentro de su corazón.Esta es mi ambición, basada menos en resentimiento que en amor, a pesar de todo, basada más en un sentimiento de serenidad, que en pasión. Y aunque rayo las profundidades de la miseria, aún allí hay calma, pura armonía y música dentro de mí.»Vincent Van Gogh, Carta a Théo Nº 281.


Dejame contarte este momento en el tiempo,

un momento sinceroque viene a traerle tranquilidad a mis sentimientos sin receso.

Y no necesito que alguien venga a hechar leña al abrasador infierno de mis pensamientos.

Ahora yo Vuelo entre nubes de ensueño,

y el fresco aire de un cielo tan claro como su piel me entrega el aliento.

Y no importa el cambio, no importa el dinero.

Vuelo y atravieso nubes blancas, bajo un cielo sereno, tan azul como el océano.

Y allá abajo, en aquellas islas de verdes colinas y blancas arenas costeras,

tan dichosas,las olas llegan transportando la paz.

Las aves del mar cruzan mi senda,

y la vida inunda cada trayecto de mis venas.

Contadas y esporádicas veces siento tal sensación de alivio,

tal cantidad de imágenes cosechadas de mi fecundo delirio.

Y no importa el cambio, no importa el dinero,

no importa todo aquello que los lobos de la jungla de acero

y concreto

y cristal

y ajenjos

puedan hacer para estrujar mi intelecto.

Mis sueños y sentimientos no tienen fríos dueños terceros.

El cielo es tan azul que se confunde en el horizonte con el océano.

Desde el aire, traspasando velozmente las blancas nubes obtengo la visión de un mundo perfecto,

sin remordimientos, sin amonestaciones, sin dolores,

sin penurias, sin fracasos,

sin esforzados e interminables trabajos.

Sin el sometimiento al dinero,

el papel del asqueroso y fraudulento precio.

Y en las noches, son incontables las estrellas, son tan luminosas y tan incontables.

No están abrazadas por el velo de la jungla humeante de concreto.

Iluminan cada oscuro sendero, y brillan como ella cuando pierdo el aliento.

Si tan solo pudieras navegar en el mar de mis sueños,

bajo celestes cielos,

entre islas de verdes colinas y blancas arenas costeras,

y nubes de ensueño,

te darías cuenta tal vez, que nada me conmueve más que un momento de profunda paz y sincera felicidad.
Pero es sólo un momento,

el momento se termina, el tiempo pasa

y yo vuelvo a la fría e insulsa tajada de realidad que me fue asignada.

Un mar de lágrimas dejó aquel esporádico y pasajero momento.

Había saboreado la felicidad, sentídola en cada latido de mi pulso acelerado por su magnanimidad.

Todo gracias a mi alma, que tiene tan extensas y blancas alas.

viernes, 30 de mayo de 2008

La Reina Adolescente

Estando en la niñez te preguntaron dónde estaba él
ahora lindando la adultez tenes cientos como aquel
que te observan en papel o ven tus fotos en internet.
Los tenes admirados por tu cuerpo escultural,
delgado y esbelto, casi perfecto, casi celestial,
creado sólo para el gusto de la sociedad.
Eres la reina adolescente,
tu mirada imita a la de una matriarca
pero tu alma no es más que la de una pequeña malcriada.
Tus ojos reflejan la esperanza en la fama
y tu sonrisa, la de una cortesana.
Cambiaste la niñez por la pseudodesnudez.
Los niños te ven,y los tuyos lo harán también,
si no es que alguna vez
decidís donar tus óvulos en algún bazaar inglés.
Apareciste de la nada,
mediante algún show de preventa,
y sin darte cuenta ahora sí que estás realmente a la venta.
El verde billete corre por la gaveta
del empresario acaudalado,
que trafica con esculturales cuerpos que pagó bastante baratos.
Y te armaron con pechos más prominentes,
labios y glúteos más acolchonados.
Ahora ya sos casi de plástico,
otra muñeca de alta tecnología para el Mercado.
Y te convertís en el blanco de las cámaras,
que no les importa cómo eras antes que las encararas.
Buscan tus sectores anteriormente resaltados,
aquellos que hacen que los hombres se pongan desesperados.
Y van como perros alzados, babeando y jadeando,
en busca de tu cuerpo finamente fotografiado.
¿Y te das cuenta que en el quiosco de revistas,
te ven porque casi nada tenes puesto encima?
Niños, adolescentes,
adultos y gerontoindescentes
te ven, creen que te huelen, y excitados se sienten.
Nunca consideraste la pornografía
pero tampoco te diste cuenta que esto es en realidad una pasantía.
Y vas a las fiestas a tomar champagne,
pero sabes que algún momento te va a tocar entregar.
Y eso será como pagar,
por las fotos y publicidad que tuviste al entrar.
Así te venderán al mejor gerontoindescente
que tu agente te presente.
Siempre una parte importante del trato es ir a la TV,
Reina adolescente,
cantarás, bailarás y patinarás,
incontables sandeces hablarás
plumas en el culo usarás y problemas adrede te crearán.
Tu cuerpo y tu dignidad ya nunca te pertenecerán.

Te implantaron globos que mejor hubieses usado para tu fiesta de 15 años,
y encima te tienen que refaccionar años tras años.
Pero no obstante esto será hasta que tu cáscara ya no soporte otra mejora,
ese será el momento en que se acabe tu superficial hora.

Reina adolescente,ingenua creíste en las Exposiciones Universales.
Como parte de ellas sos un objeto más,
sin valor personal, sin valor real.
Tu belleza fue inventada por el Mercado
,a ver qué más podría El crear de nuestro agrado.
Reina adolescente,
en un instrumento más te has transformado,
miles quieren ser como vos para ser de agrado,
y eso no es más que otra forma de idiotización para el Mercado.
¿No es triste que a esto hayamos llegado?

Por las noches ella sueña aún con el príncipe encantador
pero en la mañana no conoce más que a otro bello embaucador.
Reina adolescente: de niña a adulta en pocos años
(como todos)
sólo por las presiones de los mercados.
Reina adolescente ¿dónde carajo has estado?

Cronos


Tengo nada, sólo un vacío mental que me deja atónito frente a los sucesos de la cotidianeidad. Tengo preguntas sin respuesta simple, y un temor creciente al futuro incierto, aunque en el fondo crea conocer el fin. Tengo la sensación de que ese viaje es demasiado rápido, que me lleva a un lugar desconocido; un viaje en cierta forma psicodélico, puesto que en mi recorrido,
luces, sonidos y colores se intercalan y mezclan aleatoriamente formando un popurrí de imágenes incandescentes de lo que puedo o no ser. Tengo una confusión abasalladora con respecto al tiempo: llego tarde a todos lados. ¡¡¡PUM!!!*. Los pequeños detalles son los que le dan cierto sabor a la vida, en este caso: la definen.
El tiempo es la esencia de mi vida (otros tendrán la suya propia). Soy un péndulo que oscila entre la mediocridad y la brillantez. Soy algo que es nada, soy sólo un "por momentos". Puedo ir de un lado al otro, pero no tengo un punto de encuentro. Oscilo entre aquellas dos y no tengo estancia destinada. Tengo una confusión abasalladora, un ir y venir constante que me abruma muy a menudo, y debilita mis rodillas. Tal vez es cierto temor creciente al futuro incierto, lo venidero me asusta hasta el punto que pienso nada, y pienso nada y me abrumo otra vez: un círculo perfecto como el que trazan las agujas del interminable reloj. Un círculo que inicié sin darme cuenta; un ir y venir constante, sin pausa alguna; un devenir incierto: una mareada atormentadora.
Tengo miedos como todos, vivo atrapado en la circularidad de mi asfixiante personalidad. Veo que soy el péndulo que mantiene funcionando al reloj, pendo de él y al mismo tiempo es mi cautivador. Veo que soy la vibra de mi propia esencia, el carcelero de mi propia carcel. Un prisionero de este tiempo.